Viñas más antiguas de Apalta se presentan en sociedad
Marzo 10, 2004
Ana María Barahona
|
| |
Raúl
Rojas es un nombre desconocido para el común de los mortales, pero en
el negocio del vino es sinónimo de algunas de las mejores uvas que hoy
se cotizan en el país. Con su Viña Taormina de Apalta
ha logrado posicionarse muy bien, aunque hasta hace sólo unos meses
tenía una deuda pendiente: hacer su propio vino. "El nunca pensó
quedarse sólo en la venta del kilo de uva. Sabe la calidad que tienen
sus uvas", dice Jaime Roselló, gerente de este nuevo proyecto.
Llegamos a Apalta, era que no, con un calor infernal. Nos acompaña Roselló y su asesor, el incansable Patrick Valette
quien nos contaba hace un tiempo de esta "maravilla" que permanecía en
un misterioso silencio considerando que algunas parras son las más
antiguas del cada vez más cotizado Valle de Apalta, esa rincón de
Colchagua de donde salen vinos como Montes M, Folly o Clos Apalta...por
nombrar sólo algunos.
Hace
37 años Raúl Rojas adquirió las 125 hectáreas que antes permanecieron a
una familia Fernández y que según archivos de la propiedad, la bodega y
la plantación de los viñedos datarían de 1890, quizás las vides más
antiguas que hoy existan en Chile. Hoy están en producción 155 de
ellas, con Merlot, Cabernet Sauvignon, Carmenère y Syrah y que en
palabras de Valette "son una mina de oro", tanto es así, que
importantes viñas adquieren una parte importante de su producción para
algunos de los mejores vinos de Chile. Pero desde el 2003, cuatro
hectáreas (dos de Cabernet y dos de Carmenère) están en manos del
asesor chileno/francés que en conjunto con el dueño pretenden ofrecer
un vino icono que salga a competir en el 2005, palmo a palmo, con
Almaviva y Clos Apalta. Apuesta ambiciosa. "Estamos entre los mejores
campos de Apalta, en una especie de microclima que está encajonado y
que le da características de châteax donde además confluyen
plantaciones a alta densidad (más de 6.600 plantas por hectárea),
suelos con buen drenaje y muy profundos que nos permiten mantener el
viñedo completo casi sin riego", apunta Roselló.
Mientras
Valette se encarga de las mezclas, Viña Taormina de Apalta está en
conversaciones para la distribución de sus vinos que permita hacer más
fluida su entrada a un negocio que definitivamente no está fácil.
"Cuando salgamos vamos a hacer lo mejor del viñedo: pocas cajas y una
calidad que nos permita competir con los grandes", dice el ejecutivo de
la viña.
Chilevinos pudo degustar algunas mezclas que aún están en barricas francesas. Mientras el Carmenère 2003
se muestra muy concentrado, el Cabernet Sauvignon de la misma añada es
una de las mejores sorpresas que nos hemos llevado en el último tiempo.
Fruta roja dulce, algo de regaliz y en boca una mezcla casi perfecta de
elegancia y potencia. Un don Cabernet de Apalta.
También probamos una posible mezcla (70% Carmenère y 30% Cab.
Sauvignon) a la cual le cambiaríamos el porcentaje de Cabernet, pero
que ya califica por la fineza de sus taninos.
|
|
 |
 |
 |
|