El Viñedo

Nuestros viñedos gozan de una ubicación privilegiada dentro de la herradura del valle de Apalta: un pequeño valle próximo a la Cordillera de la Costa que resguarda de las brisas que irrumpen por el cañón del río Tinguiririca desde el Oeste.

Las viejas parras plantadas en alta densidad (1.5 x 1.0 mts.) y un sistema radicular que permite privarnos de riego, dieron fruto por muchos decenios abasteciendo a los productores vecinos. En la actualidad, 30 hectáreas originales de Carmenere y Cabernet Sauvignon recuperan el valor centenario de estas tierras cuya vocación fue y será la producción de vinos al más alto nivel.

En las últimas décadas y con la motivación siempre latente de expresar este espíritu, nos hemos expandido a las laderas con plantaciones de Cabernet Sauvignon, Carmenere, Syrah y Merlot que totalizan 125 hectáreas.

Las condiciones propias de nuestro terroir radican en un clima mediterráneo semiárido, suelos graníticos y una gran amplitud térmica entre el día y la noche, aptitudes que permiten una madurez más tardía y granos de mayor equilibrio y elegancia.

El entorno de bosque virgen y fauna nativa complementa el escenario natural de este recinto de 1.300 héctareas que concentra lo mejor del valle y dota de una personalidad única a un gran vino como Neyen de Apalta.